• "¿Cómo vamos a explicar al mundo que las administraciones han dejado morir el flamenco?", dice Manuel del Rey, gerente del Corral de la Morería, el tablao más famoso de Madrid y referente de un sector en la ciudad que vivió una época dorada y hoy agoniza por la crisis

  • — Lo que el coronavirus se llevó: tres historias de empresas que han desaparecido por la pandemia


Hubo una época en Madrid, la de los años sesenta y setenta, en la que los tablaos flamencos eran casi lugares mitológicos. En ellos se sabía cuándo se entraba pero no cuándo se salía. Por sus escenarios circulaban los artistas que luego se convertirían en los grandes maestros del flamenco. En el Corral de la Morería bailaba Antonio Gades. En Caripén se montaba sus fiestas su dueña, Lola Flores. En Torres Bermejas cantaba Camarón y allí conoció a Paco de Lucía. En el Café de Chinitas tocaba cada noche Víctor Monge Serranito… Y en sus mesas bebían, debatían y se divertían estrellas de Hollywood de paso por Madrid, aristócratas, empresarios, artistas, intelectuales o noctívagos irredentos. Un tiempo "único", como lo recuerda el guitarrista Pepe Habichuela, "último mohicano", como le dicen bromistas en su familia, de una generación irrepetible del flamenco. "Aquello era más legal, más elegante", lo ensalza. "Ahora se ha agrandado mucho el mundo y hay mucho ruido".


Pero no sólo se ha agrandado el mundo. También se han reducido los tablaos. Durante décadas fueron cerrando muchos de ellos y hasta... Seguir leyendo




Ya he dicho que tardé años en pisar un tablao, hasta entonces pensaba que eran lugares llenos de turistas donde el arte estaba condicionado a faenas de aliño. Después de perseguir a nuestras máximas figuras del baile por los mejores teatros del mundo mundial, adoro recordarlos en un tablao. Si me permiten el recuerdo es como volver a ver a Miles Davis en un club de jazz después de verlo junto a diez mil personas.

Tiene que ver con la intimidad del arte. Cierra Villarosa, antes lo hizo el Café de Chinitas y los demás están con el agua al cuello. Me encuentro con Manuel Liñan en el funeral del Villarrosa. Liñan me empezó a cautivar por sus coreografías y no se pierdan su último espectáculo, Viva!, la mejor receta que conozco para retomar el gusto por el arte.

Alguien me dice que los chinos han comprado el Villarrosa no sé si es verdad. ¿Para qué quiere un chino el Villarrosa? Puede poner un museo del flamenco o un restaurante.

En esta procesión, los penitentes que llevamos las cruces somos los de los tablaos (y me incluyo como aficionao). Seguir leyendo...

Dos de los símbolos del país en el exterior son los sectores más desatendidos por Cultura, el ministerio que en teoría los ampara y protege

La bailaora Anabel Moreno se"despide" del Tablao Flamenco Villa Rosa de Madrid, fundado en 1911, el pasado día 4 de marzo y que ha bajado la persiana definitivamente

Alberto Ortega/Europa Press


El Tablao Villa Rosa de Madrid, como el Café de Chinitas o Casa Patas, ha bajado este mes las puertas por efecto de la pandemia y se ha ido con la música a ninguna parte. Adiós a un icono de la madrileña plaza de Santa Ana, fundado en el 1911, allí donde se ubicaba el hotel Victoria, albergue de toreros que hervía con la feria de San Isidro, abril-mayo, que sigue este 2021 en el aire y sin carteles.

Flamenco y toros son las actividades englobadas en el ministerio de Cultura que más están sufriendo con la pandemia y menos ayudas económicas reciben, en parte por su tradición popular, individualista y nada orgánica. Dos símbolos de la cultura popular de país que, a veces, da la impresión que las administraciones no saben qué hacer con ellos.

Apenas un 10% de los 93 locales censados por la Asociación Nacional de Tablaos Flamencos de España han abierto desde... seguir leyendo

Inscrito en el Registro de Asociaciones

ANTFES 

Asociación Nacional Tablaos Flamencos de España

Calle Fuencarral 82, 1º C, 28004 Madrid

Tlf +34 600 955 635

Email: presidencia@antfes.com

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